martes, 3 de diciembre de 2013

Montería Ciruelos (30/11/2013)

Dicen los taurinos que "día de expectación, día de decepción". No pueden venir mejor estos sabios vocablos para describir la sensación que vivimos todos los socios y algún simpatizante de los que acudimos a esta bonita mancha del Alto Tajo.
Repetíamos finca igual que el año pasado, esperando que el resultado fuera similar como mínimo al conseguido en la pasada campaña. Nos reunimos inicialmente en nuestra sede, todos los socios y 6 asistentes adicionales, dando una grata sorpresa a nuestros socios Mariano y Sergio, que cumplían años. El día presagiaba un fin de fiesta pletórico, ya que íbamos a unir el éxito de la montería con la celebración de la onomástica de ambos; pero nada más lejos de la realidad.




 Llegamos a Ciruelos del Pinar sobre las 9.45 y rápidamente tuvimos que acudir a sacar nuestro puesto, ya que el sorteo había comenzado ya. Casi corriendo, tuvimos que desayunar un par de huevos y algo de picadillo de chorizo... Salida de armadas un poco desorganizadas.
El día estaba encapotado y ventoso; circunstancia que se vio acrecentada a la llegada de los puestos, casi todos en balcones y cuerdas. La verdad es que los tiraderos eran espectaculares... Los socios cerraron en la armada de La Dehesa y una traviesa denominada El Ardal. Hubo alguno como Mariano y Clemente que tuvieron la suerte de caer más en el centro de la mancha.
El comienzo de la montería se produjo a las 12.00 con la suelta de las rehalas, aunque alguno de los socios tuvo un comienzo algo más temprano, ya que cuando se iba colocando la armada de la Dehesa, una piara de 15 guarros se salía de la mancha, topándose con un grupo de 6 cazadores. Entre ellos Rubén y Pablo, quedaron atónitos de la distancia a la que se encontraban los marranos. A cualquiera se le hubiera ocurrido sacar el rifle y pegar un "taponazo" a carro parado, pero Pablo tuvo un buen detalle montero, no disparando sobre ellos, con la esperanza de que los guarros rompieran hacia la mancha... Pero nada de nada... Los guarros, haciendo quiebros entre los monteros, salieron huyendo de la quema...
El puesto del presi

El puesto del secre

El puesto de Basi

El puesto de Pablo
La montería discurría sin apenas ladras, ni tiros, ni emoción... Aburrimiento era la sensación de casi todos... Aburrimiento y frío, mucho frío, mucho mucho mucho... Un par de venados se dejaron ver por los rasos, saliéndose de la mancha sin que ningún montero pudiera disparar sobre ellos, aunque nuestro compañero Basilio, pudo intentarlo, pero ay ay ay... Otro que respetó la carrera de las reses...
Llegaron las 14.15 de la tarde y era imposible mantenerse en los puestos... El aire, el frío y el agua nieve comenzaba a aparecer... Salimos casi todos en avalancha al pueblo, a dar cuenta de la comida... Sabrosas pero muy escasas carrilladas, que nos dejaron con la miel en los labios, en esta aciaga jornada...
40 tiros escasos a lo largo de la jornada, fueron contabilizados, abatiéndose 5 guarros y 3 venados, uno de ellos conseguido por nuestro cumpleañero Mariano. Rubén, Josito y Lauren también pudieron hacerse con alguna pieza, pero fallaron en sus oportunidades. El resto, no pudo ver nada más que corzos, que abundan por estas zonas.
Mariano y su hijo Javi con el bonito venado abatido

Día de reflexión para esta mancha, que ha perdido el encanto y gran aliciente que mantenía, que era montear entre pocos puestos y con un ambiente familiar, dándose buenos resultados habitualmente. Ahora se ha convertido en una montería comercial, con muchos puestos y sin esos detalles que la hacían especial.

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